Cuando llega la competencia

Sirve de marco para este escrito, un aviso publicado en el diario El Tiempo (Bogotá, junio 29/11.p.12), donde se invita a una sesión de información sobre el Kellog Executive MBA en un hotel –lógicamente– lujoso de la Capital , porque en plena época de discusión de la reforma a la Ley 30 de educación superior en Colombia (o Ley de universidades),dicho aviso refleja no solo la realidad en el mundo del interés sobre el sector educativo como campo para las inversiones, sino también como campo donde las técnicas y tecnologías del marketing funcionan, así una cantidad de directivos nacionales, lo quieren ocultar o ignorar; aupados usualmente en su categoría de universidades estatales, que sólo ven al Estado como una fuente de derechos y tutelar de su autonomía, que parece ser más entendida ésta, como el aforar el presupuesto y el no preguntar por resultados, ni por indicadores de costos.

Desde el punto de vista de los capitales de inversión, existen muchos interesados en entrar al país por medio de los grupos o conglomerados de universidades, por medio de desarrollos horizontales o verticales de las ya existentes; con creación de nuevas universidades independientes de las nacionales o bien por medio de asociaciones con las nativas; más el sistema de actuación sin ánimo de lucro (fundaciones y corporaciones), que  dicen  profesar y por ende de no pagar algunos de los tributos corrientes, hacen  que el piso del sector no esté claro frente al sistema de los negocios del orden mundial. Este es el punto más neural de la proyectada reforma y sobre el cual ha sido preguntado el ex -rector de una de universidades más importantes del país (Uniandes) sino la más, y respondió de manera magistral en contrario que “…me parece que se ha abierto una discusión, para mi innecesaria, sobre las instituciones sin ánimo de lucro. ¿Hay universidades con ánimo de perdida?. Ninguna puede serlo, pero al haber una diferencia entre ingresos y egresos, esta debe de reinvertirse en el desarrollo de la universidad, y las que se declaren con ánimo de lucro van a invertir menos. En Colombia hay muy pocas universidades privadas que realmente sean sin ánimo de lucro” y por ello, concluye que las sin ánimo de lucro puedan arreglar el problema de cobertura (El Tiempo; 18 de junio de 2011.p.17).

Pero por otro lado decimos que el aviso publicado es testimonio sobre la utilización del marketing educativo en la promoción de las universidades y de ello da fe, la proliferación de avisos en los diarios y revistas, la presencia en las ferias nacionales e internacionales sobre educación superior, la programación de sesiones de información para los posgrados en las ciudades capitales de los países y otras actividades de marketing, que demuestran la existencia de unos mercados claros en todos los países del mundo. Y  que dadas las circunstancias de la globalización y el desarrollo de las universidades hacia los formatos más allá del presencial, (virtuales, de teleconferencias o mezclas), bajo la  verdadera proyección de universidades de talla mundial y apoyados en su alta tradición y prestigio pueden atraer estudiantes de otras latitudes lejanas a sus hogares, en detrimento de las universidades nativas, que insisten en negar el marketing.

Este rechazo al marketing, puede nacer de la interpretación que se hace al hecho de que a pesar de las circunstancias socio-económicas de los grupos de estudiantes que suelen pueden atraer, llegan a tener siempre lleno el cupo ofertado y porque las necesidades de educación, están insatisfechas. Argumento que se desvanece cuando se comprende que el marketing va a más allá, del simple número de estudiante y pasa a ser parte de la calidad de la Institución, que trata a sus estudiantes como unos usuarios, a los cuales se les debe de brindar un excelente servicio educativo y siempre en mejoramiento continuo.

Indudablemente que las universidades que están próximas a “aterrizar” en Colombia de aprobarse la reforma ahora presentada al Congreso, harán que las nacionales se cuestionen sus actuaciones y revisen sus programas y formas de atender la demanda, si desean al  menos subsistir en el mercado, porque si en verdad existe algo bueno en tal suceso, es que la competencia hará salir de la inercia a muchas de ellas.

 
Por:
Efrén Barrera Restrepo, Ph.D.
Gerencia Pública & Marketing
 

2 pensamientos en “Cuando llega la competencia

  1. Que bien tratado el tema, Es “las entidades sin animo de lucro se evalúan por el lucro que dan”. Si no como podrían fortalecerás y crecer?

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