NOMBRES DE SERVICIOS EDUCATIVOS.

Tomado de https://www.pinterest.es/rubenzio/finofilipino/

En marketing los nombres de los productos y servicios juegan un papel de primer orden, debido a que ellos son la base de las marcas, que hoy tienen todo un capitulo muy desarrollado dentro de la disciplina; tanto que a veces las marcas son las importantes que los elementos materiales y todos los demás activos, de la organización o la empresa.  Similar característica tiene un servicio educativo, que se presta en un local, lugar o campus: su nombre debe ser de tal calidad, que refleje la imagen y derrame en sus prospectos y clientes suficiente información tanto en el nombre, en su fácil pronunciación, en el idioma adecuado, y con palabras que denoten sus potencialidades y diferenciación de los demás. Así mismo ese nombre debe de estar en un tipo de letras y caligrafía que denuncie sus valores y estampe su identidad y sobre todo que se puede acomodar esas letras a cualquier movimiento y tipo de reproducción.

Cuando se trata de servicios educativos y académicos, es de uso y buen recibo que el nombre predique casi todos los contenidos e integrantes de esas comunidades, de ahí el uso de palabras como kinder,  jardín, kindergarden, colegio, academia, escuela,  instituto, facultad, universidad, que según las historias de los países y sus  culturas, adquieren significados sociales o económicos y denotan estatus  o clase social o de jerarquía organizacional y hasta existen formas de hablar para escalar su valor social. Y esto lo reconocen muchas personas e identidades y empresas; y ya se usan nombres propios muy alejados de expresiones directas de las jerarquías y escalafones de los cursos y formaciones que ofrecen. Unos los acompañan con nombres propios de autores y personajes ilustres. Otros reciben los consejos de publicistas que en la tendencia de usar las letras iniciales de los nombres largos, en un acrónimo o sigla. En las entidades privadas el tema es más flexible y fácil de manejar, y no así, en las públicas, que por seguir las normas tiene isomorfismo organizacional y entonces no se pueden salir de esos marcos y todos serán facultades, institutos, departamentos, escuelas, etc…que de por si denotan contenidos, jerarquías y escalafones. Y entonces les queda la segunda parte del nombre que a veces se determina por los contenidos internos que se manejan, que si son muy diversos, no puede el nombre tan largos como las materias que se despachan allí y entonces vienen los que engloban mejor relevancia ante los públicos, y que caracterice social y económicamente de manera positiva ese dependencia; que dé estatus, renombre, prestigio y reconocimiento social y el académico; por eso no es lo mismo facultad de administración de empresas, que escuela de negocios; facultad de economía que escuela de economía, o centro de Estudios de Gestión, Análisis y Evaluación que escuela de gobierno

ENCUESTAS Y SONDEOS DE OPINIÓN

Para el éxito de la campaña electoral, las encuestas y sondeos de opinión, son imprescindibles.  Estas no sólo pueden avizorar cambios en las preferencias y comportamientos de los electores, sino que nos permite monitorear de manera permanente las acciones y tácticas electorales que se dan en el ambiente del debate.

El tratamiento adecuado de encuestas y sondeos electorales, no debe estar aislado, por fuera del sistema de información de mercadeo de la campaña, debe ser parte integral de el; que además de conocer los movimientos del electorado, ha de proporcionar a los responsables de la campaña la información necesaria para la correcta toma de decisiones en las diferentes áreas que se manejan, ya que las campañas son verdaderas empresas.

Para nosotros las encuestas y sondeos de opinión hacen parte fundamental del marketing electoral y por ello se considera en el marketing mix. Esta importante consideración la hemos tomado de Neyman Bruce, desde los años noventa: Esto quiere decir que todo tipo de preguntas sobre el uso, utilidad y manejo de las encuestas y sondeos, tiene importancia como un instrumento más de la campaña; como lo es el partido, el candidato, el programa y la comunicación en general: son herramientas útiles para el triunfo del candidato y para conseguir los objetivos trazados de la campaña. Es parte sustantiva del marketing electoral.

 Consideramos que las encuestas y sondeos electorales, deben estar sustentados en estudios de mayor envergadura sobre la situación política del país y de los elementos del entorno, que afectan el comportamiento electoral, ya que el marketing electoral se incluye en el marketing político, como una parte muy especial de este.  Así, de esta manera vemos que el trabajo de las encuestas y sondeos de opinión, es una investigación de mercadeo muy especializada, que utiliza técnicas muy determinadas dentro de su amplia gama y donde la experiencia es muy importante, como también el uso de las nuevas técnicas y tecnologías que hoy se hacen imperiosas en su uso Y sobre todo que los analistas tengan esa formación especializada que ha cambiado mucho debido al uso de las técnicas de data-marketing, redes y hoy del big-data y herramientas analíticas.

La práctica de las encuestas y sondeos de opinión electoral que tienen como objetivo las actividades de medición de los comportamientos del electorado, nos informan sobre el estado de ánimo de los votantes.

Los académicos norteamericanos que nos tienen acostumbrados a llamar las cuestiones más serias con términos coloquiales, denominan estas actividades de investigación del mercado electoral como “tomar el pulso”.

Las maneras de aproximación al conocimiento del estado de ánimo y preferencias de los electores frente a la campaña, son múltiples y variadas, sin embargo, en aras a la practicidad; debemos  referirnos en especial a las encuestas de opinión, las sesiones de grupos y a los sondeos, sin dejar de señalar, que en las organizaciones políticas estables, estas actividades hacen parte del sistema de información del marketing político.

Específicamente, en Colombia, existe una normativa sobre el uso de ellas, desde la ley 30 de 1994, en su articulo 30. Y ya son comunes en época pre-electoral y animan el proceso, a veces tanto, que en ciertas ciudades y comunidades se han prendido las alarmas, puesto que se hace un manejo tal de ellas que, muchas personas le atribuyen los resultados a la manipulación, dicen, por medio de las encuestas.

Los cuadros aquí insertados corresponden a una muestra del inventario que el Consejo Nacional Electoral, CNE, presenta hasta el mes de julio de 2019. En este año que se estima político por las elecciones de alcaldes, gobernadores y sus correspondientes corporaciones administrativas ya en el primer semestre se han catalogado 135 encuestas; suma que seguro crecerá con la cercanía de las elecciones de octubre: que como ilustración detallan datos interesantes para el análisis del electorado colombiano.